Ser la misma persona ayer que hoy no te da ninguna seguridad. No es más que una ilusión que te acaba partiendo el corazón.
Uno de los principios organizativos que aplica el gigante farmacéutico Glaxo-Smith-Kline dice “Altera”. Me encanta.
Me hace pensar en las palabras del presidente ejecutivo de Motorola, Ed Zander: “Cuando estés en la cumbre del éxito, rompe tu negocio”. Las compañias que no innovan no sobreviven.
Pero porque no aplicar este principio en nuestra propia vida, porque no innovamos, porque no rompemos nuestros propios paradigmas y nos aventuramos a estudiar un nuevo idioma, a especializarnos, a realizar un diplomado o una maestría, tomar clases de baile, de pintura, aprender a tocar un instrumento. Porque no generamos caos y nos volvemos a reinventar, seguro que de una u otra forma seremos mejores de lo que somos ahora.
Quien no genere su propio caos dificilmente podrá evolucionar a un nivel superior.