Hola amigos…
La semana pasada una persona muy especial en mi vida me envío un correo en donde hacía referencia al Salmo 23. Solo venía la primera estrofa del salmo pero con eso fue suficiente para hacerme recordar (que muy fácilmente lo olvido) que Dios nuestro señor siempre está con nosotros. Bueno pues lo escribo aquí para todos ustedes.
Salmo 23
Tu señor, estás conmigo.
El Señor es mi pastor,
nada me falta.
Me hace descansar en verdes pastos,
me guía a arroyos de tranquilas aguas,
me da nuevas fuerzas y me lleva por caminos rectos
haciendo honor a su nombre.
Aunque pase por el más oscuro de los valles,
no temeré peligro alguno,
porque tu, Señor, estás conmigo,
tu vara y tu bastón me inspiran confianza.
Me has preparado un banquete ante los ojos de mis enemigos;
has vertido perfume en mi cabeza,
y has llenado mi copa a rebosar.
Tu bondad y tu amor me acompañan
a lo largo de mis días,
y en tu casa, oh Señor, por siempre viviré.
Me da gusto (de seguro igual que a otras personas que te rodeamos) el conocer a una persona inteligente, triunfadora y con vida interna plena. He reflexionado y he dado gracias por lo que Dios me ha dado.
Muchos saludos,
María Esther López
Buenas noches Profesora María Eshter…
Gracias por sus conceptos hacia mi persona, es para mi todo un honor que usted haya sido mi profesora en la Maestría.
Que tenga buenas noches.
hola, aunque lo conozco solo por éste medio, me nace decirle que lo felicito porque esto muestra que ha crecido no solo profesionalmente sino tambien espiritualmente, y dejeme decirle que hay una frase que me ha ayudado mucho en estos últimos meses a salir del bache, se la comparto.
“Para la inteligencia divina no hay pérdida de memoria; por lo tanto, recuerdo todo y olvido todo lo que no genera mi bienestar, gracias padre por escucahrme”.
Saludos a sus papis.
Muchas gracias por sus palabras. Y gracias por compartir esta frase, estas palabras están llenas de sabiduría y verdad