Busca un rato cada día para dedicar a la renovación personal. El tiempo que inviertes en cargar las pilas nunca es un despilfarro, sino un aspecto necesario de cualquier rutina destinada a obtener un rendimiento escelente. Ya lo dice la palabra: “re-crearse”.
fuente: Inspiración del Monje que vendió su ferrari – Robin S. Sharman – Editorial Grijalbo.