Nadie quiere fracasar. Por ello, la mayoría de nosotros ni siquiera lo intenta…


La mayoría de las lecciones que recibimos y de lo que aprendemos no dura. No se nos queda. No lo asimilamos, Asistimos a un seminario y salimos jurando que vamos a cambiar nuestra forma de vivir. Nos prometemos ser mejores padres, líderes mas eficases y seres humanso más sabios; pero, dos días más tarde volvemos a las andadas, a ver el lado negativo de las cosas, a victimizarnos y a nuestra actitud gruñona y antipática. Las lecciones recibidas no han surtido efecto porque no hemos cambiado.

Una gran idea: el liderazgo personal empieza con la conciencia de uno mismo porque no puedes mejorar una debilidad o una falla si no eres consciente de que la tienes. En otras palabras, si sabes más de ti puedes hacerlo mejor. He aquí las cuatro cosas que nos impiden realizar los cambios que queremos, el llamado “síndrome de los cuatro puntos”.

MIEDO.- La gente teme abandora la seguirdad de lo conocido y aventurarse a lo desconocido. Los seres humanos anhelan la certidumbre aunque suponga una limitación para ellos.

FRACASO.- Nadie quiere fracasar. Por ello, la mayoría de nosotros ni siugiera lo intenta. Qué triste. Ni siquiera damos ese primer paso para mejorar nuestra salud, para mejorar nuestras relaciones personales o laborarles o para hacer realidad un sueño.

OLVIDO.- Seguramente salimos de un seminario enriquecedor dsipuestos a cambiar el mundo. pero al otro día llegamos a la oficina y la realidad se impone: compañeros difíciles, clientes exigentes, proveedores inflexibles, jefes implacables… No nos queda tiempo para nuestras promesas de encaminarnos al liderazgo personal y profesional. Y las olvidamos. He aquí una clave para el éxito; mantén tus promesas frescas en lamente.

FE.- Hay demasiada gente sin fe. Son descreídos. Dicen “Esto del liderazgo y el desarrollo personal es pura charlatanería” o “Estoy muy viejo para cambiar”.

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Fuente:

“Guía de la Grandeza, Nadie es mejor que tú, excepto tú”, Robin Sharman, Editorial Grijalbo, p 120,121,122.

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